Un vuelo de Ryanair activó un amplio despliegue de seguridad en España tras recibir una supuesta amenaza de bomba durante un trayecto desde Mánchester, Reino Unido. La aeronave llevaba a bordo a 114 pasajeros y siete miembros de tripulación.
El suceso tuvo lugar el martes 3 de noviembre en el Aeropuerto Internacional de la Región de Murcia, donde las autoridades implementaron los protocolos de emergencia para verificar la posible existencia de un artefacto explosivo.
Según los informes, el avión aterrizó cerca de las 10:30 horas locales. Al descender, tanto pasajeros como tripulación fueron evacuados y conducidos a una zona segura, donde la Policía Nacional efectuó las inspecciones pertinentes.
Al lugar se presentaron agentes de la Guardia Civil, Policía Nacional, bomberos y servicios médicos. Además, especialistas de los TEDAX, unidad especializada en detectar y desactivar explosivos, realizaron una revisión exhaustiva de la aeronave.






