A partir del 1 de enero de 2027, la disminución progresiva de la jornada laboral en México implicará modificaciones en la forma de remunerar las horas extras. Aunque la semana laboral aún no llegará a las 40 horas, los empleados tendrán una jornada máxima ordinaria de 46 horas semanales, dos menos que las 48 horas vigentes actualmente.
La reforma a la Ley Federal del Trabajo estipula que las horas extraordinarias deben pagarse al doble del salario regular dentro de los límites permitidos, mientras que las horas que excedan ese límite tendrán que ser remuneradas al triple.
¿Cuánto deberán pagar por las horas extra?
La normativa indica que las horas extraordinarias se deben pagar con un 100% adicional al salario ordinario, es decir, al doble. En caso de superar el límite legal, las horas adicionales se remunerarán con un 200% extra, lo que equivale a tres veces el salario normal.
Para el año 2027, el máximo permitido serán nueve horas extra por semana, con un aumento gradual que llegará a 12 horas para 2030.
Horas extra voluntarias. Otro cambio relevante es que ningún trabajador estará obligado a laborar horas extraordinarias que rebasen los límites establecidos por la ley.
Asimismo, queda prohibido que los menores de edad realicen horas extra, como parte de las nuevas medidas de protección laboral.
Registro electrónico obligatorio. Desde enero de 2027, los empleadores deberán implementar un sistema electrónico para registrar la jornada laboral, documentando los horarios de entrada y salida de cada trabajador.
Esta iniciativa permitirá a las autoridades laborales supervisar el cumplimiento de los horarios y detectar posibles irregularidades en la asignación de horas extras.
La reducción de la jornada laboral no implicará una reducción en los salarios ni en las prestaciones. El objetivo es disminuir de manera paulatina las 48 horas semanales hasta llegar a 40, completando este proceso para 2030.
La reforma pretende transformar las condiciones laborales en México, estableciendo límites más claros al tiempo de trabajo y garantizando el pago adecuado cuando las labores se extiendan más allá de la jornada ordinaria.