Este 22 de mayo, Petróleos Mexicanos anunció que la reconocida agencia Moody’s Ratings ha decidido mantener su calificación crediticia en B1 y con perspectiva estable, confirmando la mejora que se hizo pública en septiembre de 2025 y apoyando la evolución financiera de la empresa estatal.
En un comunicado oficial, Pemex indicó que esta ratificación se basa en los resultados del primer trimestre de 2026, periodo en el que la deuda financiera se redujo a 79 mil millones de dólares, la cifra más baja desde 2014 y un descenso del 25 por ciento en comparación con 2018.
La compañía subrayó que en los últimos años ha implementado estrategias para optimizar costos, fortalecer su situación financiera y mejorar su capacidad de inversión, con el objetivo de establecer una estructura operativa y financiera sostenible a largo plazo.
Como parte de este esfuerzo, Pemex destacó su retorno al mercado local de capitales en febrero de 2026 a través de una emisión de 31.5 mil millones de pesos, operación que atrajo una demanda 2.5 veces mayor al monto ofrecido. Según la petrolera, este resultado permitió obtener condiciones de financiamiento más favorables y reflejó la confianza de los inversionistas en la empresa.
En el área operativa, la empresa reportó estabilidad en la producción de hidrocarburos líquidos y progresos en la producción de gas, así como en el procesamiento de crudo y la elaboración de combustibles con mayor valor agregado, factores que, según afirmaron, contribuyen al fortalecimiento de la seguridad energética del país.
Pemex también expresó su agradecimiento al Gobierno de México, considerándolo un factor esencial para sostener la estabilidad financiera de la empresa, mejorar su perfil crediticio y facilitar el acceso a los mercados en condiciones ventajosas.
La petrolera se comprometió a seguir operando bajo criterios de disciplina financiera, eficiencia operativa y planificación a corto, mediano y largo plazo, con el fin de mejorar sus resultados e impulsar el desarrollo del sector energético nacional.

