La jefa de gobierno Claudia Sheinbaum solicitó a Estados Unidos que entregue las pruebas que avalen el reporte sobre supuestos disparos efectuados desde territorio mexicano hacia agentes de la Guardia Costera estadounidense en la frontera con Tamaulipas.
En su conferencia matutina, la mandataria afirmó que México no posee evidencia que confirme el incidente y destacó que ningún integrante de la Guardia Nacional, la Defensa o la Marina presente en la zona detectó disparos originados del lado mexicano.
Esta acusación surgió luego de que el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, señalara que miembros de la Guardia Costera de Estados Unidos habrían sido atacados con tiros desde la zona fronteriza.
En respuesta, el gobierno mexicano pidió a las autoridades de Estados Unidos toda la información y pruebas disponibles para esclarecer los hechos y establecer el origen de las detonaciones reportadas.
Como medida preventiva, México y Estados Unidos acordaron intensificar la coordinación mediante las denominadas operaciones espejo, que incluyen presencia y comunicación entre las fuerzas de seguridad de ambas naciones a lo largo del Río Bravo.
La Secretaría de la Defensa Nacional también informó sobre el despliegue de 500 elementos del Ejército y la Guardia Nacional en la frontera de Tamaulipas, con el apoyo de helicópteros, drones y tecnología antidrones, dentro del marco de la Operación Concurrente.
Sheinbaum enfatizó que estas medidas buscan prevenir nuevos incidentes y mantener la coordinación en la frontera mientras se determina si efectivamente se realizaron los disparos y desde qué lugar.



