En su intervención durante la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que México es el “epicentro de la violencia de los cárteles” y sostuvo que el gobierno mexicano debe retomar el control de su territorio frente a las organizaciones criminales.

Trump calificó como “inaceptable” que Estados Unidos comparta una frontera de cerca de 2 mil millas con un territorio que, según su descripción, está bajo el dominio de grupos delictivos. Estas declaraciones fueron parte de su discurso en Nueva York.

El mandatario estadounidense también comparó a los cárteles con organizaciones terroristas como ISIS y defendió las acciones de su administración para enfrentar a estos grupos, a los cuales su gobierno ha catalogado como organizaciones terroristas extranjeras.

No obstante, Trump resaltó la relación que sostiene con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y afirmó que ambos gobiernos han alcanzado “grandes avances” en materia de seguridad y cooperación.

“Tenemos una muy buena relación con el gobierno mexicano”, declaró Trump, quien añadió que México tampoco desea la presencia de los cárteles y manifestó su expectativa de que la región progrese hacia un entorno más seguro.

Estas afirmaciones reflejan la combinación de presión y reconocimiento que ha caracterizado la relación entre Washington y México en temas de seguridad: Trump mantiene sus críticas a los cárteles, mientras valora los avances en la cooperación con la administración de Sheinbaum.

Por su parte, el gobierno mexicano reportó una disminución del 53% en el promedio diario de homicidios dolosos entre septiembre de 2024 y agosto de 2026, aunque esta cifra corresponde a la estadística oficial mexicana y no constituye una respuesta directa a las declaraciones de Trump.