El Comité Olímpico Internacional (COI) ha revelado una de las reformas más trascendentales en la historia del olimpismo al aprobar un programa de apoyo financiero que beneficiará, por primera vez, a todos los atletas que participen en los Juegos Olímpicos.
Este programa, denominado Fit for the Future Olympian Grant, incluye la entrega de una ayuda de 10 mil dólares a cada deportista elegible que compita en los Juegos Olímpicos de Verano o de Invierno, sin importar si logra conseguir una medalla. El inicio del programa será con los atletas que compitan en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026.
Para llevar a cabo esta ayuda, el COI ha establecido un fondo de 140 millones de dólares por cada ciclo olímpico, con el objetivo de beneficiar a cerca de 14 mil atletas en cada periodo de cuatro años. La organización aclaró que este fondo no es un premio por los resultados deportivos ni un salario, sino un reconocimiento al esfuerzo y dedicación necesarios para alcanzar el más alto nivel en el deporte mundial.
Kirsty Coventry, presidenta del COI, describió esta medida como un avance histórico para reforzar el apoyo a los deportistas durante y después de su trayectoria deportiva, mientras que Pau Gasol, presidente de la Comisión de Atletas del COI, enfatizó que el propósito es reconocer el sacrificio de todos los olímpicos, sin distinción de nacionalidad o resultados en la competencia.
Este beneficio estará disponible para aquellos atletas que se ajusten a las normativas del movimiento olímpico y que no hayan incurrido en violaciones relacionadas con el dopaje, el Código de Ética del COI o la Carta Olímpica. La gestión de estos recursos se llevará a cabo a través de los comités olímpicos nacionales y comenzará a ser distribuida a partir de 2027.
Este anuncio marca un cambio importante en la filosofía del olimpismo. Durante más de un siglo, el COI ha defendido el principio del amateurismo y ha rechazado la entrega de compensaciones económicas directas a los atletas. Sin embargo, la creciente demanda por un reconocimiento más amplio al esfuerzo de los deportistas y la evolución del deporte de alto rendimiento han llevado al organismo a revisar su postura.
Con esta decisión, el Comité Olímpico Internacional tiene como objetivo proporcionar mayor estabilidad económica a quienes dedican años de preparación para representar a sus países, abriendo un nuevo capítulo en la historia de los Juegos Olímpicos y en la protección del bienestar de los atletas.



