Este viernes, un potente terremoto de 7.7 grados sacudió la región de Flores, situada en el este de Indonesia, ocasionando daños en estructuras, evacuaciones de la población y la emisión de una alerta de tsunami que luego fue cancelada.

El sismo se registró en las cercanías de la isla de Flores y a una profundidad relativamente baja, lo que llevó a las autoridades a reportar intensas sacudidas en diversas localidades de la provincia de Nusa Tenggara Oriental.

Víctimas y daños reportados

Las primeras evaluaciones realizadas por las autoridades indonesias han confirmado al menos dos muertes y una persona herida en la regencia de Sikka.

En Maumere, una de las localidades más afectadas, ocurrió el colapso de un edificio. Además, un hospital en Ende evacuó a sus pacientes hacia el exterior como medida de precaución ante las fuertes réplicas del sismo.

Se han registrado también deslizamientos y daños en varias estructuras, mientras que residentes de diferentes comunidades han dejado sus hogares por el temor a nuevos temblores.

Alerta de tsunami activada

Después del terremoto, las autoridades decretaron una alerta de tsunami para las áreas costeras de la región, aconsejando a los ciudadanos alejarse de las playas y dirigirse a zonas elevadas.

La advertencia fue levantada aproximadamente tres horas después, tras la confirmación de los sistemas de monitoreo de que las fluctuaciones en el nivel del mar no representaban un peligro significativo. Las olas observadas fueron de menos de un metro.

Réplicas continúan

El sismo principal fue seguido por múltiples réplicas, algunas con magnitudes superiores a 5, lo que ha llevado a las autoridades a continuar vigilando la actividad sísmica y a realizar evaluaciones de posibles daños adicionales.

Indonesia forma parte del Anillo de Fuego del Pacífico, una región que se caracteriza por su intensa actividad sísmica y volcánica. Este terremoto ha vuelto a alertar a las comunidades de Flores, donde los equipos de emergencia siguen atendiendo las áreas afectadas.